fbpx
Pánico. Campesinos están asustados por aparición de grietas en cerros del distrito de Ocuviri. Población teme que se registre un sismo más fuerte.

Población alarmada por grietas en cerros a causa de sismos

Liubomir Fernández

Lampa Puno

La tierra sigue temblando. Las constantes réplicas que se registran en las zonas altas de la provincia de Lampa hicieron aparecer nuevas grietas. Varios cerros y carreteras amanecieron con enormes rajaduras de  más de 20 metros de profundidad y 20 centímetros de ancho. Este panorama asustó a decenas de pobladores de las zonas afectadas por el sismo de 5.5 grados que se registró el 01 de diciembre.

Ante esta situación, el  gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski declaró en estado de emergencia a la provincia de Lampa. La decisión fue por todos los impactos que generó el movimiento telúrico. En la resolución se establece medidas de excepción para atender con urgencia la inversión y rehabilitación de todas las vías afectadas.

El sismo se trajo abajo más de 200 casas, otras 300 resultaron inhabitables y decenas de vías resultaron dañadas en toda la provincia de Lampa.

El decreto supremo precisa que ante la grave situación por la que atraviesan cientos de campesinos, los ministerios de Vivienda, Educación, Salud, Cultura, Interior y Defensa intervendrán con ayuda a los afectados.

PUEBLOS AISLADOS

El alcalde del distrito de Ocuviri, Cosme Cari Huaynacho, aseguró que la situación sigue siendo crítica porque los afectados no tienen dónde vivir y aún pernoctan en carpas de plástico.

El edil reveló que camino a Chapalca, Parina y otros sectores afectados, varios peñascos se vinieron abajo y obstruyeron ríos. Hay sectores donde es imposible cruzar unidades vehiculares porque literalmente la tierra se partió en dos y quedó removida. Detalló que este panorama dejó completamente aislados a varios centros poblados, los cuales solo son accesibles caminando por horas.

“Varios caminos son intransitables. Creemos que va a ser difícil reconstruir estos caminos. No nos queda otra que abrir otras rutas. Lo peor es que causa impacto y miedo las grietas”, aseguró el alcalde Cosme Cari.

Lugareños de las zonas afectadas creen que las grietas son anuncios de nuevos movimientos sísmicos o de que las lluvias serán intensas.

Indeci, la minera Aruntani y varias ONG vienen ayudando a los pobladores de las zonas afectadas. Pero el alcalde Cosme Cari aseguró que se requiere que la ayuda sea permanente, porque los más afectados son los niños. No tienen casas.

Diversos medios de comunicación se aunaron a la idea de juntar víveres y ayudar. Se pretende que los afectados puedan resistir hasta que el gobierno intervenga de manera directa.

Fuente: La República